| Las provincias del Norte exhiben entremezclados vestigios precolombinos,
ruinas de fortalezas y poblados indígenas y construcciones de
la Conquista y de la Colonización.
El tiempo parece haberse detenido en el altiplano de la Puna; tierra
surcada de serranías, desfiladeros y quebradas. Los pueblos fueron
establecidos en las hondonadas de la tierra. Los rodean cerros, a veces
multicolores a veces monocromáticos, con laderas cubiertas de
grandes cactus.
Esta región permite el encuentro con un paisaje pleno de contrastes,
desde las altas cumbres hasta la llanura, con salares y selvas subtropicales,
en el que echó sus raíces la cultura latinoamericana.
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